Manta de lana que aporta calma y calidez al interior
Esta manta combina las propiedades naturales de la lana de Nueva Zelanda con una textura suave y agradable. Es cálida y al mismo tiempo transpirable, ofreciendo confort sin sobrecalentar y funcionando bien durante todo el año: desde las tardes de invierno hasta los días frescos de verano.
La mezcla de lana de Nueva Zelanda y poliéster ofrece un equilibrio entre la calidez noble de la fibra natural y la durabilidad para el uso diario. La manta mantiene su forma, tiene buena caída y sigue siendo cómoda incluso con un uso frecuente.
El patrón sutil y discreto en tonos beige, caramelo y gris claro aporta al interior un carácter tranquilo y natural. La paleta de colores no domina el espacio, sino que introduce orden y armonía. Los flecos añaden ligereza y un acabado suave de estilo hogareño.
El tono del producto puede variar ligeramente según la configuración de la pantalla y las condiciones de iluminación.
Las fotos se realizaron con luz cálida y neutra para mostrar el color y la textura del tejido con la mayor fidelidad posible.
Cada producto incluye sus propias instrucciones de cuidado. Seguirlas ayuda a conservar sus cualidades, su suavidad y su buen aspecto durante más tiempo:
• lavar a máquina a 30 °C en un programa delicado o lavar a mano
• no utilizar lejía ni productos a base de cloro
• no planchar ni utilizar vapor
• secar en horizontal o sobre un tendedero, lejos de fuentes de calor y de la luz solar directa
El producto cuenta con la certificación OEKO-TEX® STANDARD 100, que confirma la seguridad de los materiales y tintes utilizados.
Es adecuado para el contacto directo con la piel y seguro para niños, por lo que es una opción fiable para el uso diario en casa.
